Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl perdón es fácil cuando el enemigo está muerto—pero el ritual exige corazón que aún late.
La biblioteca de Lydia olía a pergamino antiguo y hierbas secas. Vex observaba cómo sus dedos recorrían líneas de texto tan viejas que el papel amenazaba con desintegrarse bajo su toque. La luz de las velas proyectaba sombras danzantes sobre las páginas, haciendo que las runas parecieran moverse con vida propia.
&







