Mundo ficciónIniciar sesiónLos dioses no exigen solo sangre: exigen decisiones que rompen almas.
La fortaleza de Erebus olía a muerte y magia antigua. El aire vibraba con una energía que hacía que cada respiración doliera, como inhalar cristales rotos. Habíamos luchado durante lo que parecían horas, atravesando corredores de piedra negra que sangraban sombras, enfrentando criaturas que no deberían existir. Sesenta guerreros habían entrado. Cuarenta y siete







