Mundo ficciónIniciar sesiónLos dioses nunca piden ser adorados—pero el vacío de fe siempre encuentra algo que llenar.
El viaje de regreso a la Fortaleza Negra debería haber sido triunfal. Seraphine Kieransdóttir—Sera, aunque ese nombre se sentía cada vez más pequeño para lo que se había convertido—cabalgaba entre sus padres, consciente de las miradas que la seguían. No eran miradas de curiosidad o incluso de temor reverencial. Eran algo m&







