Mundo de ficçãoIniciar sessãoHay entidades tan antiguas que los dioses mismos las enterraron y rezaron para que nunca despertaran.
El cuerpo de Kael se desplomó sobre el altar de piedra negra con un sonido húmedo y definitivo. Su sangre, aún caliente, fluyó por los canales tallados en la roca antigua, alimentando runas que brillaban con una luz que no debería existir. El aire se espesó instantáneamente, como si la realidad misma estuviera conteniendo la respiraci&oa







