Mundo ficciónIniciar sesiónEl USB pesaba como una sentencia en el bolsillo de su abrigo.
Aryanna bajó del Uber a dos cuadras del Café Insurgentes, siguiendo las instrucciones exactas que la voz femenina le había dado por teléfono tres horas antes. "Ven sola. Sin ese teléfono que él te dio. Y asegúrate de que nadie te siga."
La mañana era gris, típica de febrero en Ciudad de México. Las nubes bajas amenazaban lluvia y el aire olía







