Mundo ficciónIniciar sesiónLa migraña era mentira, pero el agotamiento no.
Aryanna lo decidió al amanecer, cuando la luz del sol empezó a filtrarse por las cortinas de seda y su cuerpo se negó a levantarse con la misma firmeza con que un niño se niega a salir del agua. No era pereza. Era algo más parecido a la rendición táctica: el reconocimiento de que hay momentos en que el único movimiento inteligente es no moverse.
Le dijo a Laurent que le







