El sol brillaba con fuerza sobre la piscina, reflejando destellos dorados sobre el agua cristalina donde jugaban los niños, entre risas y salpicaduras. Cristina y Rubén se encontraban sentados a la sombra de una pérgola, disfrutando de la calidez del día y de la compañía de sus seres queridos. Jessica, feliz junto a su novio, no dejaba de sonreír mientras observaba a los pequeños chapotear. El ambiente estaba impregnado de esa felicidad sencilla que solo los días tranquilos pueden ofrecer.
Rubé