– Entre confesiones y certezas
Cristina se sentó junto a sus amigos, el corazón todavía acelerado, intentando recuperar el control de su respiración. Sentía la piel encendida, la mente dispersa, los recuerdos de lo ocurrido hace apenas unos minutos aún vibrando dentro de ella como una melodía prohibida. Tomó aire profundamente y sonrió. Por primera vez en mucho tiempo, se permitió disfrutar del momento sin pensar demasiado.
A su lado, el sol brillaba sobre la piscina, el agua destellaba como c