– Encuentros bajo el sol
El sol de la mañana entraba por las cortinas del cuarto, dorando las paredes con una luz cálida que parecía anunciar un día distinto. Cristina se levantó temprano, decidida a regalarse, aunque fuera por unas horas, una sensación de libertad. Isaac ya estaba despierto, revolviendo su mochila con entusiasmo.
—Mamá, ¿me queda bien esta gorra? —preguntó, girando sobre sí mismo con una sonrisa.
Cristina lo observó y no pudo evitar reírse.
—Por supuesto, hijo. Te ves hermoso