– El Juego de las Traiciones
El silencio en la oficina de Elio era denso, interrumpido únicamente por el tintineo de los hielos contra el cristal de su vaso de whisky. Caminaba de un lado a otro, con la mirada perdida y los hombros cargados de una tristeza que ya no podía ocultar tras su fachada de hombre de negocios implacable. Su mente era un campo de batalla: por un lado, el plan oscuro que acababa de pactar con Clara; por el otro, el vacío lacerante que le dejaba la ausencia de sus hijos.