Un CEO ha llegado tarde.
Las parejitas se habían formado, solo quedaba la dulce Emily que trataba de pasar desaparecidos con una copa de champaña que jugueteaba en sus manos.
En ese día tan importante para ella y sus hermanas, al parecer el chico que le gustaba no había asistido, se lo había encontrado un par de veces por casualidad en unos eventos de amigos en común de sus padres, incluso habían cruzado algunas palabras conversando por largo tiempo. Lo que le dió una pequeña esperanza de que él también gustaba de