Sácame de terapia intensiva.
El médico caminaba por delante del CEO guiandolo hasta la sala. Ahí estaba Angy con sus hermosos ojos azules abiertos.
Dimitrir sentía que veía el cielo en ellos. El que estuviera despierta era buena señal, ¿Cierto?
— Cariño, ya estoy aquí, ¿Cómo te sientes? He estado tan preocupado. — El hombre tomó la mano de la pálida y bella pelinegra.
— El doctor dice que me van a pasar a una habitación privada, al parecer los últimos exámenes dicen que la infección está defiendo gracias a la inte