El CEO manda al diablo a la rubia.
La rubia ya iba directo a hacer un escándalo, su ego estaba herido, sus celos estaban descontrolados. Quería poder herir a Angelic. Ella no podía estarle quitando el amor del CEO ruso.
— ¡Te hice una pregunta, Dimitrir! ¿Qué haces aquí con esta mujer?!
El CEO estaba claro en que él no le daba explicaciones a nadie, y Giorgiana no era la excepción.
— Lo que yo haga no es de tu incumbencia, Giorgiana, ¿Quién te crees para interrogarme así? — El hombre hablaba con los dientes apretados.