La amenaza de Giorgiana.
La rubía no podía creer lo que escuchaba, ella siempre había sido la consentida de ese CEO. Él la buscaba para follarla a cada momento, ¿Qué demonios fue lo que pasó?
— Dimitrir, tú... Me dices esto para que ella crea que tú la amas, ¿cierto? ¿Quieres que te deje estar cerca del bebé y solo le sigues la corriente, verdad que sí?
— No seas estúpida, yo no tengo por qué fingirle amor a nadie. Si digo que amo a Angelic, es porque así es, solo lamento no haberme dado cuenta de lo mucho que