El aire exterior no lograba limpiar la sensación de suciedad que Aurora sentía impregnada en su piel. Mientras caminaban hacia el vehículo, el alivio de la libertad se mezclaba con un temblor interno que no podía controlar. De repente, uno de los hombres de confianza de Julián se acercó a paso veloz, deteniéndose frente a ellos con una expresión cargada de una satisfacción oscura.
—Señor, lo tenemos —anunció el escolta, señalando hacia la zona de las caballerizas—. Intentó escapar por el túnel t