La noche cayó como un telón perfecto sobre la ciudad, y con ella, VANTGARDE EMPIRE desplegó su mayor apuesta. El recinto del desfile brillaba como un diamante en medio de la oscuridad, cubierto de luces cálidas que abrazaban cada rincón con elegancia.
La alfombra blanca se extendía como un camino ceremonial, donde celebridades, empresarios y críticos caminaban con expectación, conscientes de que no estaban ante un evento cualquiera.
Nahla observaba todo desde backstage, con el pulso firme, pero