La noche parecía haber caído demasiado pronto sobre Villa La Matilde. O tal vez era que el tiempo, desde que Leah había perdido a sus padres, había dejado de funcionar con normalidad. Todo se sentía más pesado, más lento, más distante… y aun así, terriblemente vivo en cada rincón de la casa que ahora compartía con su esposo.
El vehículo se detuvo frente a la entrada, y Kevin rodeó el auto para abrir la puerta del lado de ella. Leah no habló, tampoco intentó hacerlo. Simplemente bajó, con los ho