El centro comercial de lujo en Miami era un oasis de mármol y luz. Clara Morales caminaba por los pasillos con una ligereza que no sentía hacía años. Cassandra le había dado la noticia esa mañana: Ángelo había arreglado todo para que regresara al colegio. No a cualquier escuela, sino a la élite de la ciudad.
Clara entró a la librería, el mismo lugar donde una semana atrás había "pateado" al Señor Estirado. Pero hoy no buscaba estrategia militar; buscaba normalidad. Se dirigió a la sección de li