—Wei, como ahora compartimos el mando de la Tríada bajo mi título de Lóng Shā, he estado revisando nuestras propiedades —soltó Ángelo, con una calma que Wei conocía perfectamente: era la calma antes del ataque—. Y he decidido que mi primera orden oficial será sobre la isla privada del Caribe.
Wei dejó los cubiertos sobre el plato con un sonido metálico.
—Ángelo, ya te lo dije. Esa isla fue un regalo de Alaric Turner por mi boda con Clara. Es un santuario personal.
—Me vale una mierda de quién s