18 años después...
El asfalto de Roma brillaba bajo una lluvia ligera y nocturna. Frente a las imponentes oficinas principales de la corporación unificada Di Santi-Ling, una hilera de camionetas blindadas de color negro satinado se detuvo en perfecta sincronía. Los guardaespaldas bajaron de inmediato para formar un perímetro de seguridad impenetrable.
La puerta de la camioneta principal se abrió. El primero en bajar fue Alessandro Di Santi, el heredero mayor de Ángelo y Cassandra. A sus 21 años