Al día siguiente, el sol brillaba en lo alto, tiñendo el mar de un azul turquesa impresionante. En la playa privada de la villa, bajo la sombra de una gran palapa con camas balinesas, la nueva familia disfrutaba de una tranquilidad incalculable.
Mein caminaba por la orilla del agua cargando a la bebé Yang en sus brazos. La matriarca lucía un traje de baño de dos piezas de una elegancia suprema: un top de corte halter en color negro con detalles dorados de alta costura y una braga de talle alto