Valentina esperó a que el salón se vaciara por completo. Los invitados se fueron despacio, murmurando entre sí sobre el testamento, la sorpresa y la evidente furia de Leonardo. Isabella se llevó a Leonardo del brazo, susurrándole algo al oído mientras salían, probablemente ya planeando cómo impugnar o rodear la voluntad de Ángelo. El abogado Harlan Fitzgerald recogió sus papeles con calma profesional, pero antes de irse se acercó a Valentina, que seguía sentada en la primera fila, con las manos
Camila Ceballos
QUERIDAS LECTORAS LAMENTO NO ACTUALIZAR DIARIO PERO TUVE UNOS INCOVENIENTES CON MI COMPUTADORA, PARA PODER SUBIR LOS CAPITULOS RESTANTES, ASI QUE LES DEJARE 4 CAPITULOS POR HOY LUNES.