En el despacho privado de la mansión, el aire era denso y cargado de estrategias. Wei escuchaba a su madre con una atención renovada. Mein Ling caminaba de un lado a otro, su qipao negro susurrando contra el suelo.
—El orden ha vuelto, hijo mío —sentenció la matriarca—. Pero la paz es más difícil de mantener que la guerra. La alianza con Ángelo Di Santi debe ser inquebrantable. A partir de hoy, la Sakura no solo ejecutará, también protegerá. Quiero que tú y Zhang supervisen la reestructuración