Ámbar
La cirugía es algo a lo que le tuve miedo durante todo el embarazo. Sin embargo, al estar tendida, lista para que me abran, ese miedo al dolor se transforma en pánico por la posibilidad de que algo salga mal y mis hijos no estén bien, o que yo no esté para ellos. Aun así, resisto todo lo que puedo y me mantengo tranquila, sabiendo que pase lo que pase, habrá personas que los amarán.
Y ahora está David, quien afirmó una y otra vez que sabe que mis hijos son suyos. Honestamente, estoy furio