Ámbar
Cuando David estaciona frente a la empresa, se me encoge el estómago. Antes de que ocurriera todo esto, Grupo López era mi orgullo, mi refugio, la prueba de lo fuerte que me volví tras el divorcio. Ahora, en cambio, solo me recuerda lo podrida que está esta sociedad, de que pertenecer a las altas esferas tiene un costo muy alto y que, cualquier error, puede costarte todo.
Tal vez todo se esté resolviendo, tal vez pronto todo quede atrás, pero yo no volveré a sentirme igual.
—No tengas mie