DE LA MASCA.
Aquella tarde el hijo de la bruja, se sentía de buen humor, a pesar de las terribles miradas que las gentes del pueblo le habían propinado, cuando hubo pasado por la salida del poblado, Chastel podía sentir ese odio, el mismo los había oído burlarse de él con desprecio, pero a Jean Chastel, o le importaba aquel odio que el mismo se había ganado por su mala fama.
Pero jean Chastel sabía, que nada había tenido que ver con el sobrenombre, el hijo de la bruja, él conocía de sobra el carácter de los