EL CASTILLO DE FLORES.
Luego de varias horas de camino, el canido y la bestia habían llegado a un enorme castillo que estaba situado en el bosque, a casi veinte kilómetros del pantano, el enorme castillo estaba cubierto de flores rojas, y delante de él, yacía un hermoso prado de toda clase de flores, los ojos de Elisa se abrieron de admiración, como si aquel lugar fuese perfecto, para ella, era algo que ella misma hubiese deseado encontrar en sus sueños.
El canido le mostró la entrada al castillo a Elisa, que sonrió,