LA BESSEYRE-SAINT-MARY.
Fiel y feroz los jueces esta inquisición luterana acostumbrados ejecutar gente de forma sorprendente no ejecutaron a Cies, ordenaron que le dieran latigazos y que lo expulsaran de la aldea, en la que vivían cuando fue azotado y liberado, sus últimas palabras fueron nunca más ayudaremos nunca más un Benandanti, se cuenta que Cíes no transmitió el don a nadie y que con él moriría. Los últimos Benandanti, por lo tanto, según contaba la leyenda, al morir el último de los Benandanti la Maldad quedó