LARGO DESEO.
El amor inundó el castillo de las flores, Didier jamás había amado una mujer en lo íntimo, desde que había conocido la madre de Elisa, él se guardó para ella, pero su amor jamás fue liberado hacia ella, pero no así ese día, que por primera vez sentía la piel suave de Elisa, sus labios dulces, que lo derretían, Elisa había sentía que el pasado se borraba de su mente.
Ella saboreaba sus labios, su piel ardía, su cuerpo era como las brazas y todo su ser se enardecía de deseo por él, sus brazos, su