EL ÚLTIMO SABUESO DE DIOS.
Jean Chastel se sentó en viejo tronco de madera, el anciano se sentó al lado de él, Jean Chastel miraba en dirección del bosque, y le pareció ver sombras que se movían entre los árboles, al instante quiso preguntar, pero se detuvo en el mismo momento, —hace algunos siglos, en un poblado de la frontera entre Italia y suiza, se había levantado un rumor, sobre unos hombres lobos, —dijo anciano.
—en esa época, las brujas cazaban niñas, y niños en los bosques, había hechiceros, y hombres lobos, que