Mundo ficciónIniciar sesiónEl reloj marcaba casi la medianoche mientras subía las escaleras de mármol; los tacones resonaban como golpes secos en el silencio de la mansión. Estaba en shock por todo lo que me había enterado el día antes, pero solo quedaba fingir demencia. Quería ver a Alejandro, quería una explicación, pero no la iba a pedir. Este día solo esperaba una palabra de él o una mirada, pero él se había encerrado en su despacho desde temprano, como si mi mera presencia le irritase.
Apreté los puños;






