Mundo ficciónIniciar sesiónTodavía tenía en la piel esa deliciosa sensación de victoria de la noche anterior. La imagen de Sofía, avergonzada, pareciendo un tomate, bajando la mirada y todos observándola como me observaron a mí en mi propia boda; miradas llenas de disgusto y discriminación. Mientras yo permanecía firme y seria, me arrancaba una sonrisa de satisfacción cada vez que recordaba ese momento. Por primera vez, no me había sentido pequeña, ni arrinconada, ni menos.
Había intentado jugar en su propio t






