Mundo ficciónIniciar sesiónEl ramo seguía en la mesa del vestíbulo. Cada vez que pasaba junto a él, mi mente volvía a la tarjeta: “Yo sí sé tu valor”.
No podía dejarlo pasar. No podía seguir sintiendo el peso de Alejandro sobre mí; después de todo lo que me ha hecho, simplemente quería vengarme.En cierta manera.Respiré y me obligué a concentrarme.Si alguien me había dicho eso y se había atrevido a dejarme un ramo así, tenía que ser alguien cercano a Alejandro.No podía se






