Mundo ficciónIniciar sesiónRomano levanta una ceja y sonríe apenas. Sé que esas palabras lo enorgullecen, aunque él lo disimula como siempre. Es un hombre que aprecia el sacrificio, el esfuerzo y la responsabilidad, cualidades que ve reflejadas en el joven que ahora forma parte de su familia.
—No hace falta, ya yo le compré una —contesta Romano. Le da el niño a Daniela y rebusca en una gaveta—. Toma, Hugo. Váyanse ahora mismo a verla, arrégl






