Mundo de ficçãoIniciar sessãoMi familia y yo nos miramos sin entender lo que sucede. Solo la familia de mi esposo parece conmocionada. Hasta Gerónimo me suelta la mano y corre al lado de la señora Lena, quien los toca a los tres como si no pudiera creer que sean reales y llora, realmente alterada.
—¿Qué tienes, Rosi..., digo Lena? —pregunta Luigi, entrando con el neurocirujano Enzo—. ¿Qué le hiciste esta vez, Giovanni? —¡Luigi






