Annelise rodó por la cama y de pronto sintió algo cálido debajo de su mano en donde debía estar la textura helada de la almohada.
Abrió los ojos lentamente y divisó a Aleksei Reznikov durmiendo a su lado tranquilamente y enseguida recordó que en la madrugada tuvieron una charla y le permitió quedarse a dormir con ella en todo el inocente sentido de la palabra.
Ambos habían acordado descubrir el talón de Aquiles de sus respectivos padres para que cuando llegara el momento de meterse al juego, pu