7. No es tan sencillo
Existía una pequeña línea entre el juego de seducción y el acoso. En ese momento, me sentí acosada en todo el sentido de la palabra. No supe cómo describir su postura arrogante; era como si intentara enviar un mensaje alto y claro sobre su forma de ser.
Observándolo más de cerca, pude decir que el tipo era una especie de mafioso. En el dorso de su mano izquierda sobresalía el tatuaje de una cabeza de serpiente; el significado debía ser totalmente aterrador. Creía que los hombres de este lado del