Mundo ficciónIniciar sesiónEl silencio se hizo pesado entre nosotras, pero estaba cargado de algo más: de confianza, de un espacio compartido donde podíamos existir sin máscaras, sin prisa, sin miedo.
Allí, frente a sus cicatrices, comprendí que Rose no era solo la amiga leal y fuerte que todos veían: también era alguien que había sobrevivido a un dolor inimaginable y seguía de pie, con dignidad y determinación. Y yo estaba decidida a acompañarla, sin preguntas invasivas, simplemente estando al






