Mundo ficciónIniciar sesiónLa semana había pasado en un parpadeo.
Apenas llegamos, y ya nos encontrábamos al borde de regresar a la rutina. El tiempo se nos había escurrido entre los dedos como arena, y la tranquilidad que habíamos disfrutado desde nuestra llegada parecía desvanecerse demasiado rápido, dejándome con un sabor agridulce en el pecho. Mientras caminaba por la sala, algo captó mi atención: un libro descansaba sobre la mesa. Lo reconocí de inmediato; era de Rose. Como estábamos empac






