Mundo ficciónIniciar sesiónÚltimamente, Angel había sido mi pequeño refugio.
Pasábamos tiempo juntos durante mis lecciones de música. Él tocaba con una destreza admirable y tenía la paciencia suficiente para enseñarme a mí, que apenas conocía las notas. Su voz suave lograba disipar cualquier frustración que surgiera al equivocarme. Eran esos raros momentos en los que encontraba verdadera paz, un instante de respiro en medio del caos del palacio. Sus aposentos no esta






