Mundo ficciónIniciar sesiónNo sabía cuánto tiempo había pasado.
Los días se confundían entre sí, desdibujados en una niebla espesa de incertidumbre y desesperanza. El mundo se me había vuelto ajeno, distante; y yo misma me sentía como un reflejo borroso en un espejo roto.La noción del tiempo había dejado de importarme. Lo único constante era esa angustia, clavada en mi pecho como una garra imposible de arrancar. Intenté ver a Catherine muchas veces.Una, do






