14: El Primer beso.
Intento empujarlo con ambas manos contra su pecho cuando recuerdo a Landeros, pero él ni siquiera se mueve.
Es como intentar apartar una pared.
Sus dedos rodean mi muñeca con firmeza, deteniendo mi intento con una facilidad que me irrita aún más.
—Aléjese… —murmuro.
Pero mi voz sale más baja de lo que esperaba.
La habitación está casi completamente oscura.
Las cortinas apenas dejan pasar un hilo de luz grisácea de la noche, suficiente para distinguir sombras… pero no rostros.
No p