112: Complicaciones para el pequeño Leo.
Retomó la compostura ya que Víctor qué se cree para tratarme como si fuera qué.
El aire en la habitación aún está cargado de él. Del humo del puro, de su perfume caro mezclado. La lámpara tenue a un lado de la cama ilumina apenas su torso descubierto mientras me observa como si estuviera esperando que vuelva a acercarme.
Pero no lo hago.
Me levanto de la cama e intenta sujetarme y le doy una cachetada.
El sonido seco rompe el silencio.
Víctor gira apenas el rostro por el golpe y vuelve a mirarm