13: Demasiado cerca.
Víctor sube al auto sin decir una sola palabra más, cerrando la puerta con un golpe seco que resuena en el silencio que queda entre nosotros.
Apenas se acomoda en su asiento, el motor ruge y el vehículo arranca levantando polvo del suelo árido.
No puedo evitar girarme.
Miro hacia atrás.
El pequeño sigue ahí, cada vez más lejos, más pequeño… con los ojos brillosos, levantando su mano en un gesto torpe pero lleno de algo que me aprieta el pecho.
Levanto la mía también, despidiéndome en