—No lo sé, Landeros cree que cualquiera con el que soy amable me gusta… más cuando se trata de Héctor Moretti.
Le digo viendo a Leo.
Mi bebé duerme conectado al pequeño respirador. El sonido constante de la máquina llena la habitación de cuidados pediátricos mientras una luz verde parpadea marcando sus signos vitales.
Su pequeño pecho sube y baja lentamente.
Demasiado lento para mi gusto.
Tengo miedo incluso de pestañear.
Mi mano acaricia sus deditos diminutos mientras intento convencerme de qu