6. No debe acercarse a ti
—Yo no llamaría a ese un vestido feo pero sí poco convencional. Mucho menos dejaría a una dama tan hermosa sola.
La voz masculina provocó que Satarah se girara sorprendida y cuando lo hizo no tardó en reconocer al hombre frente a ella.
—¿Gian Franco?
El aludido sonrió deteniéndose justo frente a ella quien lo observaba con asombro antes de abrazarlo.
—¡No puedo creer que estés aquí! ¡¿Cuándo volviste?!
El hombre envolvió sus manos alrededor de su cintura inhalando el dulce aroma que Tarah desp