La confirmación llegó a las once y media de la noche.
Un mensaje de Marcos. Dos líneas. Isabel Moreno figuraba como directora de la agencia de recursos humanos que había contratado al analista. Registro en Génova, nombre real, firma verificada por dos fuentes independientes.
Dante leyó el mensaje sentado en el despacho de la mansión y no respondió durante cinco minutos. No porque necesitara tiempo para procesar — la conclusión ya estaba cuando leyó la primera línea. Sino porque había una difere