Valentina tenía cinco meses de embarazo cuando Mateo les hizo la pregunta.
No fue en el cuartel ni en una reunión formal. Fue un domingo a la noche, después de la cena, con Sofía ya arriba y los tres solos en el salón con el café sobre la mesa.
Mateo dejó el teléfono y los miró a los dos.
—Quiero entender algo —dijo.
Dante levantó la vista.
—El compuesto empezó como una manera de controlar a los líderes italianos. —Mateo los miró alternativamente. —¿Cómo pasó de eso a lo que es ahora? ¿Cuándo de