Mateo tenía doce días cuando Dante tomó el vuelo a Dubái.
La conversación sobre quién iba había durado menos de lo que Valentina esperaba. Dante la cerró antes de que empezara de verdad.
—Vos te quedás —dijo, la mañana anterior al vuelo. —Marcos también. Los dos acá con Mateo.
Valentina no discutió. No porque no tuviera argumentos sino porque la decisión correcta y la decisión que quería tomar eran la misma. Mateo tenía doce días y ella todavía se despertaba de noche a verificar que respiraba a