Había llegado el día de la boda, Lianett solo tenía cansancio y estrés, por eso su cuerpo cedió, así que la cena de ensayo se llevó a cabo y la boda estaba por realizarse.
Era un día hermoso y el ambiente estaba hecho un caos con las personas corriendo de un lado al otro. La sonrisa de Lianett parecía brillar como nunca y la de Clément no era menos, finalmente había llegado el día.
—Estás hermosa. —Julieta miró a su amiga. —Realmente hermosa. —Lianett sonrió un poco más, tenerla cerca le ha